dimecres, 19 de setembre de 2012

Diez negritos

Título: Diez negritos
Autor/a: Agatha Christie


Un día, diez personas fueron invitadas por un motivo diferente a la isla del negro, isla de la que no se sabía quién era el dueño. Fueron invitadas por carta, cada carta estaba escrita por un conocido de cada persona.
Las diez personas eran: el juez Wargrave, recientemente jubilado, Vera Claythorne, secretaria, Philip Lombard, antiguo capitán en la guerra, Emily Brent, enfermera, el general MacArthur, el doctor Amstrong,
Anthony Marston, un joven que adelantaba a toda velocidad al doctor, mister Blore, y dos criados, que ya les esperaban en la isla.

Cuando fueron llegando a la costa, se conocieron todos los invitados, y les llevaron a la isla. Cuando llegaron, conocieron a los criados: mister y mistress Rogers. Lo primero que hicieron fue subir a las habitaciones, cuando llegaron, vieron que, igual que la casa, eran amplias y bonitas. En un marco estaba la siguiente nana:

Diez negritos se fueron a cenar.
Uno de ellos se ahogó, y solo quedaron
nueve.

Nueve negritos transnocharon mucho.
Uno de ellos no se pudo despèrtar, y solo quedaron
ocho

Ocho negritos navegaron por el Devon.
Uno de ellos se hundió, y solo quedaron
siete.

Siete negritos cortaron leña con un hacha.
Uno se cortó en dos, y solo quedaron
seis.

Seis negritos jugaron con una colmena.
A uno de ellos le picó una avispa, y solo quedaron
cinco.

Cinco negritos estudiaron derecho.
Uno de ellos se doctoró, y solo quedaron
cuatro.

Cuatro negritos se fueron a la mar.
Un arenque se tragó a uno de ellos, y no quedan más que
tres.

Tres negritos se pasearon por zoológico.
Un oso los atacó, y solo quedaron
dos.

Dos negritos se fueron a tomar el sol.
Uno de ellos se quemó, y no quedó más que
uno.

Un negrito se encontraba solo.
Y se ahorcó, y no quedó...
ninguno.

Después de ver sus cuartos, bajaron al salón a tomar una copa, y se pusieron a hablar, de repente, Anthony Marston dijo:
- Son extrañas esas estatuas, ¿no les parece?
Mientras lo decía señalaba a unas pequeñas figuras de porcelana que había encima de la mesa. Eran diez negritos, a nadie le extrañó estando en la isla del negro, es más, les parecieron divertidas.
De repente, se oyó una voz que decía:
- Les acuso a ustedes de los siguientes crimenes:
Al doctor Armstrong, por causar la muerte de una paciente.
A Emily Brent, responsable de la muerte de Beatriz Taylor.
Al General MacArthur, por enviar a la muerte con sangre fría al amante de su mujer.
A mister Blore por ser el causante de la muerte de James Stephen Landor .
A Vera Claythorne, por matar a Cyryl Ogilvie Hamilton.
Philip Lombard llevó a la muerte a 21 hombres miembros de una tribu de África oriental.
Anthony Marston mató a John y Lucy Combes.
Thomas y Ether Rogers, por dejar morir a Jennifer Brady.
A John Wargrave, por conducir a la muerte a Edward Seton.

Descubrieron un gramófono, que era lo que ellos estaban oyendo, y después algunos dijeron que las acusaciones contra ellos eran mentira, y otros pensaron y dijeron que habían sido accidentes. Cuando todos se fueron animando, sacaron el whisky y decidieron volver al día siguiente cuando trajeran las cosas para la isla. Todos bebieron, y Anthony Marston vació el vaso de un trago, entonces, la cara se le puso roja, mientras el pobre hombre intentaba respirar, y caía al suelo. El doctor Armstrong se agachó y vió que el joven había sido envenenado con cianuro de potasio...

Bueno, si queréis saber más sobre este libro, vais a tener que leéroslo.
A mi este libro me ha encantado, tiene mucho misterio hasta saber quién es el asesino, igual que todos los libros de Agatha Cristhie. Es  uno de los mejores libros que me he leído en mi vida, y además, es probable que vuestros padres lo tengan.  

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